Julia Rivera: madre coraje 

“El 18 de marzo lo recordaré como el peor día de mi vida. La lluvia no paraba, y el sonido era espeluznante. Había truenos, relámpagos, y los niños se asustaban. Como a la una de la mañana por la radio fueron comunicando que aparentemente el río se estaba desbordando, y que el agua podía llegar a nuestro sector. Pasada una hora el agua nos llegaba hasta las rodillas. Y ya veíamos cómo algunas casas se caían”. El testimonio es de Julia Rivera, una madre soltera de 22 años que vive en el centro poblado de Villa Batanes, ubicado en el distrito de Chulucanas, en la provincia de Morropón, en el departamento de Piura. 

Julia es una de las muchísimas personas damnificadas por el Fenómeno El Niño Costero, que afectó el norte del Perú en los meses de febrero y marzo. El día que recuerda como el peor de su vida perdió su casa, en la que vivía junto a su pequeña hija de cinco años. Y a partir de ese momento todo cambió. “La luz se cortó, y esperamos que amanezca para trasladarnos hacia un lugar que se llama El Mercadillo. Ahí fuimos unas 15 familias, llevando nuestras pertenencias, o lo que pudimos rescatar, mejor dicho. No había alimentos al día siguiente, los niños estaban con hambre. Cerca de las 3 de la tarde empezó a llegar la ayuda. Galletas, leche, pañales. Estuvimos tres días sin luz, sin comunicación con nuestros familiares”.

Antes de que las lluvias e inundaciones aparezcan por Villa Batanes, Julia trabajaba en el campo. Dejaba a su hija en casa de su madre y salía para el trabajo, buscando acumular de a pocos el dinero suficiente para educar a su niña en las mejores condiciones. “Yo tenía planeado poder construir la parte de atrás de mi casa, porque mi casa es de adobe, y mi idea era construirla de material noble”, nos cuenta. Después del fatídico 18 de marzo, Julia pasó a vivir en los albergues construidos en El Mercadillo. “Para comer hacíamos olla común las 15 familias que vivíamos ahí. El agua llegaba por donaciones.

Cada tres familias, nos daban un bidón. Nos ayudó mucho que luego Soluciones Prácticas nos donara un kit de agua para abastecernos y así almacenar agua segura para varios días, además que también nos dieron mosquiteros para todos los miembros de las familias. En el albergue estuve hasta fines de abril, que pasé a vivir en la casa de mi madre, que me apoya con lo poco que tiene”. 


La situación en la familia de Julia es muy complicada. “Mi papá perdió el trabajo, porque por el barro e inundaciones no podía llegar a donde trabajaba. La empresa donde yo trabajaba también detuvo sus labores por las lluvias. Mi hermano apoyaba con alguito, para que podamos comprar nuestros alimentos, pero no nos alcanza”.  

Mujer empoderada
Si hay algo que le devuelve la motivación y el deseo de salir adelante luego de la tragedia a Julia es su hija. Desde que era muy pequeña Julia se separó del padre de la niña, y ha sabido sacar fuerza de la adversidad desde siempre. Hoy por hoy ella es una de las beneficiarias más entusiastas del proyecto Respuesta emergencia agua y saneamiento en Piura (Agua Segura), ejecutado por Soluciones Prácticas con la ayuda financiera de la Fundación Poul Due Jensen. El proyecto busca responder a la situación de emergencia y contribuir a la recuperación de las condiciones de vida de las personas afectadas por las inundaciones principalmente en temas de acceso a agua segura y a medidas de saneamiento que permitan combatir los focos infecciones debido a la contaminación de los suelos anegados, en localidades priorizadas de Piura, entre las que se encuentra Villa Batanes. 



Parte del propósito del proyecto Agua Segura está en devolverles a las familias damnificadas la posibilidad de regresar a su hogar. Luego de casi tres meses de vivir en albergues temporales, alrededor de 231 familias iniciaron varias acciones comunitarias y familiares para el retorno a casa. Julia forma parte de ese grupo. “Nos hemos organizado en grupos de 11 personas para remodelar las viviendas. A todos nos dieron cascos, botines, guantes, mascarillas y botines para protegernos de los accidentes, y cada grupo ha tenido un jefe elegido internamente. Lo primero que hicimos fue sacar los desmontes, limpiar, arreglar lo que se pueda arreglar”. 



Tanto Julia como el resto de beneficiarios recibirán capacitaciones en el manejo de escombros y residuos sólidos,  fumigación y compactación de zonas anegadas para lograr reestablecer el suelo insalubre y evitar enfermedades.   

Julia nos cuenta que estos trabajos han generado una ola de solidaridad en Villa Batanes. “Trabajamos en la limpieza de las viviendas, terminando de tumbar las paredes que no se han caído, levantando desmontes. Trabajamos de 8 de la mañana a 1 de la tarde. Lo que sigue es compactar los terrenos y fumigar las viviendas. Todos nos estamos apoyando uno a otro. Tenemos la ilusión de recuperar nuestras viviendas, y ahora que estamos involucrados y depende de nosotros, lo hacemos lo más rápido y lo más eficientemente posible”. 
Julia se muestra optimista. Y tiene el deseo de superación a flor de piel. “Yo quiero volver a trabajar para poder educar de la mejor manera a mi hija. He superado sola muchos problemas, y este será uno más”, nos dice. Y nos deja convencidos de que lo logrará.   
 
11/08/2017
Fundación Poul Due Jensen 
Nuestros Portales Especializados
NUESTRAS OFICINAS

Cajamarca

Cusco

San Martín

SOLUCIONES PRÁCTICAS BOLIVIA

Dirección: Calle Presbítero Medina 2922

y Romecín Campos - Sopocachi

La Paz, Bolivia

Teléfono: (591 2) 2119345 / 2910761

http://www.solucionespracticas.org.bo

PRACTICAL ACTION

The Schumacher Centre,

Bourton on Dunsmore,

Rugby, CV23 9QZ, UK

Reg Charity No 247257

+44 (0) 1926 634400

practicalaction@practicalaction.org.uk

Soluciones Prácticas

Av. Arequipa 4499, Miraflores, Lima

Lima 18 - PERÚ

Teléfonos: (511) 4412950

info@solucionespracticas.org.pe

2008 - 2013 Soluciones Prácticas. Todos los Derechos Reservados | Mapa de Sitio | Suscribete al Botelín | Contáctenos